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jueves, 10 de septiembre de 2009

Diez tecnologías que pasarán a la historia

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por Rosalía Sierra

La resonancia magnética de alto campo, la historia clínica electrónica, la terapia de protones, la cirugía robótica, la identificación por radiofrecuencia... Según el Instituto ECRI, de Estados Unidos, éstas y otras tecnologías forman el top 10 sobre el que los responsables hospitalarios deberán poner su ojo y, sobre todo, su presupuesto. Los expertos del ECRI han elaborado un informe en el que analizan los pros y contras de cada uno de los diez dispositivos, necesarios aunque no siempre imprescindibles.

El Instituto ECRI, de Estados Unidos, ha presentado un listado de las diez tecnologías sanitarias más importantes a las que deberán prestar especial atención los hospitales durante este año y los siguientes, incluyendo una valoración sobre cómo y por qué deberían o no implantarse.

Historia clínica electrónica

Durante años, la historia clínica electrónica (HCE) se ha considerado el Santo Grial de las tecnologías de la información aplicadas al ámbito sanitario por su importancia en la seguridad y cuidado del paciente. La Sociedad para la Gestión del Sistema Sanitario y la Información en Salud (Himss, en sus siglas en inglés) pidió al Gobierno un compromiso de 25 millones de dólares para ayudar a los hospitales estadounidenses a adoptar sistemas de HCE. Sin embargo, el coste total de instalar unos sistemas mínimos se elevaría hasta los cien millones. Y es que, según recoge el ECRI, menos del 2 por ciento de los hospitales de agudos tienen una HCE global, y apenas entre el 8 y el 12 por ciento cuentan con un modelo más o menos implantado. Por tanto, la adopción de sistemas de HCE debe ser la prioridad número uno para los hospitales.

RM y TC

El mercado de la resonancia magnética (RM) progresa hacia el uso de sistemas abiertos y de alto campo (más de 3 teslas), que tiene una mejor ratio señal-ruido que las RM de 1,5 teslas o menos. Sin embargo, aún se han realizado pocos estudios sobre cómo los sistemas de alto campo mejoran los resultados.


Considerando que la vida útil de los imanes de RM es de hasta 12 años y que es probable que esta técnica siga siendo uno de los recursos de imagen diagnóstica más empleados al menos durante los próximos ocho años, los hospitales que necesiten comprar una RM tienen una elección difícil: los sistemas de alto campo son mucho más caros, pero los tradicionales pueden quedar desfasados en poco tiempo. Por ello, el ECRI recomienda adquirir RM de 1,5 teslas, incluso de segunda mano, que cuenten con la posibilidad de ser ampliables y admitan mejoras.Algo similar ocurre con la tomografía computarizada (TC), tecnología en la que se han hecho grandes avances, de modo que lo que importa ya no es sólo el número de cortes. El problema es que, conforme mejora el equipo, aumenta el precio exponencialmente. Sin embargo, muchos de estos avances están disponibles como simples mejoras para equipos en funcionamiento.

Dispositivos implantables

Muchos dispositivos implantables, como stents, marcapasos y prótesis, suponen un gran problema para el balance económico de los hospitales de Estados Unidos. El tipo, marca y modelo que se adquiere de estos dispositivos depende del médico que los utiliza, y muchos de estos profesionales no cuentan con la formación e información necesaria para hacer una compra razonable. Las empresas presentan una absoluta falta de transparencia con respecto a los precios, y el coste de estos equipos llega a suponer hasta la mitad de los suministros de un hospital. Por ello, el ECRI sugiere (y colabora para que ello sea posible) mejorar la información disponible sobre los costes y beneficios reales de los nuevos dispositivos, comparándola y publicándola para que los médicos puedan tomar las decisiones correctas.


Cirugía robótica

El robot quirúrgico Da Vinci está considerado como el más preciso avance en esta materia, pero no es el único. La mayor parte de las aplicaciones de la robótica en cirugía cuentan con evidencia sobre su mejora de resultados y son coste-efectivas, pero el precio de un equipo robótico puede superar los 3 millones de dólares, más un gasto en mantenimiento anual de hasta 100.000. Este alto coste hace dudar a muchos de la conveniencia de adquirir un equipo de tal categoría, lo que ralentiza la implantación de estas tecnologías, algo que puede resultar positivo porque permite acumular evidencia.


Oncología radioterápica

La terapia de protones ha incrementado su popularidad durante los últimos años por el aumento de recursos dedicados a ella en Estados Unidos, gracias en parte a la perspectiva de abaratamiento de los equipos: un sistema de terapia de protones individual podrá comercializarse por sólo 20 millones de dólares. Medicare ha situado la citada terapia como una de sus diez prioridades para este año, y los proveedores privados suelen seguir la estela de Medicare.


RFID

La identificación por radiofrecuencia (RFID, en sus siglas en inglés) está ganando adeptos por su capacidad para mejorar la seguridad de los pacientes y la eficiencia de los procesos al tiempo que ahorra dinero. El único pero es que implantar un buen sistema de RFID supone costes muy significativos, y en una época como ésta los hospitales deberían examinar cuidadosamente hasta qué punto compensa instalar estos dispositivos. Resulta muy complicado medir los retornos de la inversión en esta clase de sistemas, ya que en muchos casos son intangibles.


Alertas integradas

La seguridad del paciente es una prioridad para todos los hospitales, pero aún está en plena efervescencia el debate sobre cuáles son las técnicas más efectivas y eficientes para mejorarla. Según la FDA, entre 2002 y 2004 se produjeron 150 muertes asociadas a algún problema con la monitorización, por lo que la integración de alertas en los equipos de cabecera del paciente con un adecuado sistema de notificación y aviso a través de los sistemas de información hospitalarios podría evitar muchos de esos fallecimientos.


Quirófanos híbridos

Un quirófano híbrido es el que permite tanto una cirugía abierta como un procedimiento endovascular, como una angioplastia con imagen fluoroscópica. Una infraestructura de este tipo requiere una gran inversión, más espacio que un quirófano normal y dedicación exclusiva a los citados procedimientos, por lo que sólo serán eficientes si el hospital cuenta con los pacientes y profesionales formados necesarios.


Hipotermia terapéutica

Una nueva era de la resucitación está amaneciendo. La hipotermia terapéutica está proveyendo de nuevos protocolos y técnicas que permiten salvar vidas y función cerebral en accidentes cerebro y cardiovasculares. Sus posibilidades, según los expertos del ECRI, son incalculables, pero existen algunas barreras que frenan su extensión: la mayor parte de las ambulancias no cuentan con el equipamiento necesario, el personal no está lo suficientemente formado, no hay una definición clara sobre a qué pacientes beneficiaría y se percibe como una técnica difícil.


Test rápidos

Tanto Medicare como una tercera parte de los proveedores privados en Estados Unidos no reembolsan los gastos asociados a infecciones nosocomiales, lo que las convierte en una gran preocupación para los hospitales, que deben revisar sus protocolos contra infecciones y optar, cuando sea posible, por test de detección rápida, que rebaja de 48 a 2 horas el tiempo de confirmación de presencia de agentes infecciosos con una precisión cercana al cien por cien.


DiarioMédico 2/9/2009.-


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